Una debilidad mía es sentarme a ver una buena película de terror. Si el tiempo propicia lluvia, tormenta, es de noche y las luces apagadas, mejor todavía!! jejeje..
O al menos... eso creía.
Cierto día, volviendo de un cansador domingo de almuerzo con familiares, llegamos a casa exhaustos!.. las nenas rápidamente se desvistieron y a la cama!. Mi esposo me sugirió ver dvd que teníamos aun a nuestra disposición. Lo acepté sin mediar más palabras!.
Nos acomodamos en los sillones de la sala.. eran las 14.37 hs.. aun de siesta!, asi que lo siguiente que hice fue cerrar las cortinas de la ventana, con tal de "ambientar", a oscuras para ver una película, efectivamente, de terror.
No transcurrieron 5 minutos que mi esposo colaboró con el ambiente: sus ronquidos!!.
Estaba solita yo , bien acomodadita...wow!! qué paz!! qué gusto.. traje frazadita, acomodé mis pies sobre la mesita y PLAY!.. ya comienzaaa.. uyyy!
Realmente era de temer esa película.. pasaban los minutos y cada vez sentía más miedo.. qué se hizo de "Celeste sin miedo"??.. no sé.. todo iba bien.. con mis ojos fijos en el televisor.
Cuando ya había pasado media hora más, comienza la parte que asusta.. la primera vez, seré sincera, sentí escalofríos! mi corazón se aceleraba cada vez más y más... luego seguían partes tranquilas.. uff!! qué alivio... no hubo matanza..
Pero después nuevamente... ayyy mamacitaaaa!!!!... sentí que alguien estaba detrás mío.. doy vuelta rápido a echar una mirada veloz y nada... vuelvo a mirar la película, con la "música" de fondo (los ronquidos del papuchi que no paraban jamás!).
Continúo... "no la mates"" correeeeee locaaaa!" me decía yo solita gritando a esa actriz de cuarta.... y en ese ambiente de total oscuridad de mi salita... de repente siento que ya no doy más y pongo PAUSA.. "No, no puedo más.. qué miedo que tengo gran siete!".. por lo visto dije en voz alta porque mi marido se despierta ahi mismo y me pregunta qué pasaba.. le dije que la película era muy buena y que ya sentía bastante miedo.. "poné" me dice y se ríe él, acomodándose para mirar también.. pero justo estaba terminando ya y le mata! y casi salto del susto!!.. Dios míoooooo!!
En eso se queda mirándome mi esposo, diciendo "pero eso es lo que te asustó tanto que me despertaron tus gritos?"... a lo que le respondí: "pero tú solo viste el final, no tiene sentido así, tenes que verlo todo".. pero noo!! qué le importó eso.. suspiró y siguió durmiendo con esa sonrisota de tontin como diciendo "ayy esa esposita que se asusta todo por cualquier boludez".. (le quería ahorcar yo mismo en ese instante) rabieta que me dio...
Yo seguía asustada, pensando en esa película que pensé se trataba de la vida real. Como toda cibernauta, me puse a investigar en google.. y no, no era de la vida real. Menos mal, pero qué bien que armaron esa peli!!!... porque efectivamente mi cabello se quedó de punta, mi cara blancucha y mi corazón a todo dar... era tipo documental.
Está buena ver una peli de terror pero aprendí que ya no es una debilidad mía, excepto que quiera morirme ya mismo del susto! aunque los recomiendo... su nombre: "Actividad Paranormal"
viernes, 16 de abril de 2010
jueves, 1 de abril de 2010
De puro divague..
Cierto día decidí organizar una fiesta entre ex compañeros del colegio donde entrábamos cuando éramos chicos. Al pasar los días, me daba cuenta del error de no calcular la magnitud de la organización, pues estaba completamente sola en todo, y no por evitar buscar ayuda, sino por no encontrarla.
Coincidentemente, casi en la misma semana, se nos ocurre a un grupo de amigos crear una asociación de ayuda a niños pobres y yo era la cabeza de todo... nuevamente.
Por un lado me sentía halagada de tener en mis manos esos dos proyectos, por otro lado me abrumaba bastante el estrés, la ansiedad, todo, pues también soy ama de casa, madre y esposa.
Aunque uno quisiera descargarse con la pareja, no siempre se puede. En mi caso, es por el simple hecho de que mi esposo, despues de un largo día de trabajo espera encontrar en mí alivio, paz y consuelo, por lo que no considero oportuno a veces descargar todas mis tensiones. Y lo mismo va para con mis hijas pequeñas que siempre buscan en mí una compañera en cada etapa de su vida.
En uno de esos atardeceres, estando en internet, me encuentro con un amigo que hace poco la vida se encargó de que nos conozcamos siendo colegas de blog en blog, pues compartimos nuestro gusto por el arte de escribir.
Esa persona me contaba de cómo se sintió en los días que estuvo de competencia (es nadador olímpico) y aunque para él le pareciera común hablar de eso, a mí me servía de mucho escucharlo o mejor dicho "leerlo" (chat).
Él desconocía que yo estaba en un momento de mucha tensión, mucho estrés y miedo a tal vez darme cuenta que no sirva para los dos proyectos mencionados. A través de sus experiencias, me transmitía mucha paz, pues al leerlo yo estaba aprendiendo también sus mismas lecciones. Él encontró apoyo en muchos de sus admiradores, seguidores, amigos, familiares en un momento que lo necesitó más que nunca y creía haberlo perdido.
Yo no soy famosa ni tengo muchos admiradores.. pero bastó solo una persona para que me sintiera con fuerza de seguir con esos dos proyectos, de creer en mí y de irme preparada (la reunión para la asociación comenzaba en horas después). Mi esposo me apoya siempre pero muchas veces no conoce mi debilidad y mi desesperación, trato a menudo de que él solo vea a una mujer fuerte, como sostén emocional para nuestra familia.
Ni tampoco le hice ver mi debilidad a mi "amigo del chat", porque nuestras conversaciones eran mas bien como divagues, contando lo que hacemos, lo que pensamos, con quejas, risas, etc.
Aprendí una valiosa lección después de aquel atardecer... uno nunca sabe cuándo está siendo útil para el otro quien te escucha, te ve o "te lee", por eso es importante siempre que cada cosa que se haga sea con amor y que cada palabra que se diga sea con la verdad, así el otro se conecta con algun punto de su vida cotidiana en donde pasa por lo mismo.
Ese día tuve ese apoyo, ese empujón de "tú podes"... y salí del chat volviendo a creer en mí misma, lista para continuar con lo que me propuse. Decaernos ayuda en cierta manera para ser más humilde y rebuscarnos dentro nuestro, esa fuerza interior que necesitamos para luego proseguir con la frente en alto.
No lo pude agradecer al instante pues, los dos "rajamos" del chat, dispuestos a seguir con nuestras rutinas diarias.. pero aquí le digo: GRACIAS POR EL PURO DIVAGUE :)
Coincidentemente, casi en la misma semana, se nos ocurre a un grupo de amigos crear una asociación de ayuda a niños pobres y yo era la cabeza de todo... nuevamente.
Por un lado me sentía halagada de tener en mis manos esos dos proyectos, por otro lado me abrumaba bastante el estrés, la ansiedad, todo, pues también soy ama de casa, madre y esposa.
Aunque uno quisiera descargarse con la pareja, no siempre se puede. En mi caso, es por el simple hecho de que mi esposo, despues de un largo día de trabajo espera encontrar en mí alivio, paz y consuelo, por lo que no considero oportuno a veces descargar todas mis tensiones. Y lo mismo va para con mis hijas pequeñas que siempre buscan en mí una compañera en cada etapa de su vida.
En uno de esos atardeceres, estando en internet, me encuentro con un amigo que hace poco la vida se encargó de que nos conozcamos siendo colegas de blog en blog, pues compartimos nuestro gusto por el arte de escribir.
Esa persona me contaba de cómo se sintió en los días que estuvo de competencia (es nadador olímpico) y aunque para él le pareciera común hablar de eso, a mí me servía de mucho escucharlo o mejor dicho "leerlo" (chat).
Él desconocía que yo estaba en un momento de mucha tensión, mucho estrés y miedo a tal vez darme cuenta que no sirva para los dos proyectos mencionados. A través de sus experiencias, me transmitía mucha paz, pues al leerlo yo estaba aprendiendo también sus mismas lecciones. Él encontró apoyo en muchos de sus admiradores, seguidores, amigos, familiares en un momento que lo necesitó más que nunca y creía haberlo perdido.
Yo no soy famosa ni tengo muchos admiradores.. pero bastó solo una persona para que me sintiera con fuerza de seguir con esos dos proyectos, de creer en mí y de irme preparada (la reunión para la asociación comenzaba en horas después). Mi esposo me apoya siempre pero muchas veces no conoce mi debilidad y mi desesperación, trato a menudo de que él solo vea a una mujer fuerte, como sostén emocional para nuestra familia.
Ni tampoco le hice ver mi debilidad a mi "amigo del chat", porque nuestras conversaciones eran mas bien como divagues, contando lo que hacemos, lo que pensamos, con quejas, risas, etc.
Aprendí una valiosa lección después de aquel atardecer... uno nunca sabe cuándo está siendo útil para el otro quien te escucha, te ve o "te lee", por eso es importante siempre que cada cosa que se haga sea con amor y que cada palabra que se diga sea con la verdad, así el otro se conecta con algun punto de su vida cotidiana en donde pasa por lo mismo.
Ese día tuve ese apoyo, ese empujón de "tú podes"... y salí del chat volviendo a creer en mí misma, lista para continuar con lo que me propuse. Decaernos ayuda en cierta manera para ser más humilde y rebuscarnos dentro nuestro, esa fuerza interior que necesitamos para luego proseguir con la frente en alto.
No lo pude agradecer al instante pues, los dos "rajamos" del chat, dispuestos a seguir con nuestras rutinas diarias.. pero aquí le digo: GRACIAS POR EL PURO DIVAGUE :)
jueves, 18 de marzo de 2010
El "MIEDO"
Antes de ser madre, no sabía mucho sobre el concepto del MIEDO. Casi siempre me arriesgaba a todo, pues era asidua creyente de que en la vida todo hay que intentar. El miedo NO me frenaba.
Luego de recibir dos regalos hermosos que la vida me concedió (mis nenas), empezé poco a poco a conocer el MIEDO. Miedo a que se enfermen, miedo a que se caigan, a que se lastimen, a que les falte algo, a que coman poco, a que tengan frío, calor, etc.
Todos los días es vivir con miedo a algo, y soy mucho mas cautelosa en todas mis acciones. Aún arriesgo pero no sin antes hacer todos los cálculos posibles de los pro y los contra.
Formar personitas es la tarea más ardua del mundo, sin embargo es la más placentera.
No hace mucho, en verano, aprovechábamos todas las mañanas ir a la psicina en la casa de los abuelos. Sin mediar palabras ni haber tomado clases, mi nena más grandecita aprende sola a nadar. Les aplaudía todos los días por el logro alcanzado, ya que se le notaba la alegría inmensa por haber aprendido sola. Pasaban los días y ya sabía sumergirse, cada vez, con más tiempo. Nos maravillábamos todos los ahí presentes. Luego ya se acopló la más pequeña y era maravilloso ver a dos nenas de 2 y 4 añitos sumergirse al agua, zambullirse, nadar, flotar. Salían de la piscina, retrocedían unos pasos y a correr para pegar unos saltos al agua!! iban para el fondo y salían flotando.. yo me quedaba atónita.. y les puedo asegurar que el miedo se apoderaba de mí cada milisegundo! que "cuidado, no te golpees, no te ahogues, atacate de allí, no te zambullas mucho, etc etc". Mis padres no querían estar presentes allí porque casi seguro les daba un infarto si permanecían más de cinco minutos mirándolas. Pero mis hermanos/as y yo vitoreábamos a todo dar.
Las nenas no medían riesgos, simplemente vivían el momento!. Era hermoso ver cómo disfrutaban. Sinceramente, la niñez es la etapa más linda del ser humano (ojo! si recibe siempre amor y más amor) pues desconocen de responsabilidades, que en la medida que vamos creciendo acoplamos a nuestro vivir cotidiano. Sin embargo, aprendí que el miedo debe tener una dosis justa en nuestra vida, no dejar que se apodere totalmente de nosotros ni tampoco ser arrogante.
UN poco de miedo ayuda a controlarse más uno, apreciar lo que tiene, cuidarlo... el riesgo es necesario en la vida pues ciertas cosas bien vale la pena intentar y con ese miedo como compañero, nos ayuda a medir mejor las acciones y prever las consecuencias.
Hasta ayer pensé que solo los niños carecían de miedo (excepto los castigos de los padres, aunque en mi caso, ni aun asi tienen miedo!), como mis nenas que perdieron absolutamente el miedo al agua. Por qué hasta ayer?. Porque leí un artículo sobre unas personitas especiales (los invito a que lean: http://archivo.abc.com.py/blogs/post/1108/paraguay-increible) y saber que todo lo hacen con mucho amor, grandes sonrisas, que aun cuando pierden afrontan con optimismo y de volver a intentar en un futuro cercano, más importante aun, festejan incluso los fracasos, pues le dan la debida importancia a los esfuerzos sumados y viven con el pensamiento de "llegamos hasta aquí y dimos lo mejor de nosotros, es lo que importa".
Los niños y las personas especiales, increíbles son los que nos dan diariamente una lección, basta con prestarle más atención y sabremos de sus enseñanzas tan preciadas. Incluso creo muy dentro mío, que cada pregunta que nos hagamos ante cualquier situación que nos presenta, la respuesta a eso lo encontraremos en ellos.
Viven casi sin miedo, arriesgan, disfrutan, sonríen y aman... y el poco miedo que tienen les sirve para medirse como persona hacia los demás.
Asi que... simplemente debemos seguir sus pasos.
Luego de recibir dos regalos hermosos que la vida me concedió (mis nenas), empezé poco a poco a conocer el MIEDO. Miedo a que se enfermen, miedo a que se caigan, a que se lastimen, a que les falte algo, a que coman poco, a que tengan frío, calor, etc.
Todos los días es vivir con miedo a algo, y soy mucho mas cautelosa en todas mis acciones. Aún arriesgo pero no sin antes hacer todos los cálculos posibles de los pro y los contra.
Formar personitas es la tarea más ardua del mundo, sin embargo es la más placentera.
No hace mucho, en verano, aprovechábamos todas las mañanas ir a la psicina en la casa de los abuelos. Sin mediar palabras ni haber tomado clases, mi nena más grandecita aprende sola a nadar. Les aplaudía todos los días por el logro alcanzado, ya que se le notaba la alegría inmensa por haber aprendido sola. Pasaban los días y ya sabía sumergirse, cada vez, con más tiempo. Nos maravillábamos todos los ahí presentes. Luego ya se acopló la más pequeña y era maravilloso ver a dos nenas de 2 y 4 añitos sumergirse al agua, zambullirse, nadar, flotar. Salían de la piscina, retrocedían unos pasos y a correr para pegar unos saltos al agua!! iban para el fondo y salían flotando.. yo me quedaba atónita.. y les puedo asegurar que el miedo se apoderaba de mí cada milisegundo! que "cuidado, no te golpees, no te ahogues, atacate de allí, no te zambullas mucho, etc etc". Mis padres no querían estar presentes allí porque casi seguro les daba un infarto si permanecían más de cinco minutos mirándolas. Pero mis hermanos/as y yo vitoreábamos a todo dar.
Las nenas no medían riesgos, simplemente vivían el momento!. Era hermoso ver cómo disfrutaban. Sinceramente, la niñez es la etapa más linda del ser humano (ojo! si recibe siempre amor y más amor) pues desconocen de responsabilidades, que en la medida que vamos creciendo acoplamos a nuestro vivir cotidiano. Sin embargo, aprendí que el miedo debe tener una dosis justa en nuestra vida, no dejar que se apodere totalmente de nosotros ni tampoco ser arrogante.
UN poco de miedo ayuda a controlarse más uno, apreciar lo que tiene, cuidarlo... el riesgo es necesario en la vida pues ciertas cosas bien vale la pena intentar y con ese miedo como compañero, nos ayuda a medir mejor las acciones y prever las consecuencias.
Hasta ayer pensé que solo los niños carecían de miedo (excepto los castigos de los padres, aunque en mi caso, ni aun asi tienen miedo!), como mis nenas que perdieron absolutamente el miedo al agua. Por qué hasta ayer?. Porque leí un artículo sobre unas personitas especiales (los invito a que lean: http://archivo.abc.com.py/blogs/post/1108/paraguay-increible) y saber que todo lo hacen con mucho amor, grandes sonrisas, que aun cuando pierden afrontan con optimismo y de volver a intentar en un futuro cercano, más importante aun, festejan incluso los fracasos, pues le dan la debida importancia a los esfuerzos sumados y viven con el pensamiento de "llegamos hasta aquí y dimos lo mejor de nosotros, es lo que importa".
Los niños y las personas especiales, increíbles son los que nos dan diariamente una lección, basta con prestarle más atención y sabremos de sus enseñanzas tan preciadas. Incluso creo muy dentro mío, que cada pregunta que nos hagamos ante cualquier situación que nos presenta, la respuesta a eso lo encontraremos en ellos.
Viven casi sin miedo, arriesgan, disfrutan, sonríen y aman... y el poco miedo que tienen les sirve para medirse como persona hacia los demás.
Asi que... simplemente debemos seguir sus pasos.
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